
En SUMA, creemos que la creatividad es uno de los vehículos más poderosos para la transformación social. Cuando los jóvenes toman un pincel, escriben un verso o se expresan a través de la danza, no solo están creando arte, sino que están construyendo nuevas realidades. Bajo esta filosofía, nuestros Líderes de paz dieron vida al festival “Innovadores de paz”.
Alineado con el eje de acción “Soy incluyente y promuevo la igualdad”, este evento convirtió a la escuela en un gran lienzo colectivo, demostrando que el respeto y la armonía se pueden tejer a través de la expresión artística.
Todo gran movimiento comienza con una buena planeación. Nuestros 22 líderes de la Secundaria Técnica 22 turno matutino iniciaron el proceso reflexionando sobre sus aprendizajes previos, asegurándose de que cada paso tuviera un propósito claro. Pero la inspiración rápidamente se transformó en acción.
El equipo se dividió estratégicamente para contagiar su entusiasmo a toda la comunidad escolar. Mientras unos ensayaban discursos emotivos para invitar a sus compañeros salón por salón —asegurándose de no dejar a nadie fuera—, otros llenaban los pasillos de color con invitaciones visuales. La energía fue tal que lograron cubrir toda la escuela antes y después del receso, sembrando la curiosidad y las ganas de participar. Para cerrar el día con toda la energía, armaron las listas de quiénes ayudarían con la decoración y quiénes presentarán algo especial el día del evento. Además, se les dejó una tarea muy bonita: se juntaron con sus amigos más cercanos para empezar a diseñar una escultura que presentan como símbolo de su trabajo.

El poder de las acciones: Teatro y juventud unidos por una cultura de paz
Lo que hizo verdaderamente especial a “Innovadores de paz” fue su enfoque participativo. El proceso se desarrolló en una etapa clave llamada “Sumar”, donde se invitó a los estudiantes a expresarse a través de la plástica y la escritura.
Gracias a una valiosa alianza con los docentes de Artes, la convocatoria llegó a las aulas, impulsando la creación de dibujos, poemas y esculturas con un fuerte mensaje social. Con todo el material recolectado, se diseñó un monumental “Tendedero Artístico”. Más que una simple exposición, esta instalación se convirtió en la escenografía viva del evento, envolviendo el escenario con los anhelos y sentimientos de toda la comunidad estudiantil. Durante días de trabajo constante, el equipo se dedicó a perfeccionar el programa, coordinando ensayos del baile, las maestras de ceremonias, los alumnos que participaron con el poema y los mensajes.

El día del festival, nuestros Líderes de Paz se apropiaron del escenario para demostrar que la convivencia pacífica no es un concepto abstracto, sino una práctica diaria. La jornada fue una celebración vibrante marcada por:
Danza y movimiento: coreografías que simbolizaron la importancia de la armonía y el trabajo en equipo.
Expresión literaria: poemas cargados de intención que dieron voz a los deseos de justicia y fraternidad de la juventud.
Artes plásticas: una exhibición visual que materializa la visión de un mundo más humano e inclusivo.
Fue un momento de profunda emotividad, respaldado por la presencia del director, autoridades educativas y el cuerpo docente. Sin embargo, lo más conmovedor fue ver a los padres de familia acompañando a sus hijos, reafirmando que la cultura de paz es un esfuerzo compartido que inicia en el hogar y se fortalece en la escuela. Entre aplausos, colores y bailes, el mensaje final fue unánime: el arte nos une en un mismo camino hacia la paz.
El arte no es solo un adorno; es una herramienta esencial que permite canalizar emociones, fomentar la empatía y ofrecer alternativas no violentas ante los conflictos. Como bien reflexionaron los participantes: “entendimos que el arte no es solo adorno, sino el cimiento sólido sobre el cual edificamos nuestra convivencia”.

Cinema Líderes de Paz, valores y conciencia con arte
Hoy, nuestra comunidad demostró que innovar para la paz es posible cuando el corazón y la creatividad trabajan juntos.
#EmpiezoporMí
