Marleny Jiménez Sicairos es una niña de 12 años y es conocida como la "Niña Ambientalista de Culiacán", pues ha demostrado una conciencia ambiental y un compromiso con el reciclaje que muchos adultos no poseen.
Inició su camino en el reciclaje en el año 2018, cuando ocurrieron inundaciones en distintos lugares de Sinaloa, entre ellos Culiacán.
“Una vez que iba en el carro con mi papá me di cuenta que había mucha basura tirada, era antes de que fuera el huracán 19-E. Le pregunté a mi papá por qué era y él me dijo que porque la gente no cuidaba, y cuando llegó el huracán se inundaron muchas colonias porque las alcantarillas se tapaban con mucho plástico”, recuerda.
Su inquietud la llevó a buscar más información, a tratar de encontrar soluciones. Así comprendió que podía hacer un cambio en la comunidad.
“Fue cuando yo le dije a mi papá que quería tener una recicladora, porque yo había visto que mucha gente tenía recicladoras y reciclaba todo lo que las alcantarillas agarraban para poder ayudar a la gente”, asegura.
Así fue como fundó una recicladora en Lomas de Rodriguera, donde se procesan principalmente plásticos duros.
En la recicladora, el plástico duro se tritura y se envía a industrias que lo reutilizan para fabricar nuevos productos, como cubetas y jabas. El plástico delgado, por otro lado, se vende a otras recicladoras que lo compactan y lo envían a grandes industrias en Guadalajara y Ciudad de México, donde se transforma en diversos artículos, como bolsas y sillas.
Marleny destaca la importancia de separar y limpiar los diferentes tipos de plástico para garantizar el buen funcionamiento del molino y maximizar la cantidad de material que puede ser reciclado.
El plástico ya procesado sirve para poder generar recursos, los cuales son utilizados para promover una cultura de sostenibilidad, fomentando el reciclaje en comunidades, escuelas y organizaciones civiles.
“Lo que hacemos es cambiar ese plástico por cosas que necesitan para otros proyectos, como en la pandemia (de Covid-19) que dimos despensas a cambio de plástico”, explica la Niña Recicladora de Culiacán.
Además de operar su recicladora, Marleny se dedica a concientizar y educar a la comunidad sobre la importancia del reciclaje y la separación de residuos orgánicos e inorgánicos.
A través de conferencias y charlas, comparte su conocimiento y experiencia, especialmente con otros niños y jóvenes, con el objetivo de fomentar una cultura ambiental responsable.
Su trabajo ha sido reconocido en diversas ocasiones, incluyendo un segundo lugar en un concurso de cuentos sobre reciclaje organizado por Bioculiacán y el reconocimiento como "Niña Ambientalista" en 2023 por la Secretaría de Bienestar en Sinaloa.
Sus logros le han permitido poder llegar a más escenarios, donde ha logrado advertir sobre las graves consecuencias del calentamiento global y la contaminación por plástico.
Uno de los casos que más cita en sus ponencias es sobre la formación de islas de plástico en el Océano Pacífico, que afectan la vida marina y la cadena alimentaria.
“Son millones de kilómetros cuadrados que están en el Océano Pacífico”, señala preocupada.
Marleny hace un llamado a la sociedad a tomar conciencia y actuar de manera responsable para proteger el medio ambiente y garantizar un futuro sostenible para las próximas generaciones.
“Me gusta hacer conciencia en la gente para que tomen en cuenta, porque personas como mis papás, que ya están grandes, ya no les va a tocar sufrir, sino los que vamos a pasar eso somos nosotros”, asegura.
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